
Una vez más se reunieron multitud de criadores y artesanos en el municipio de La Vecilla para exhibir sus gallos de pluma y deleitarnos con el montaje de las más variadas artificiales. La 13ª Feria de la pluma contó con la visita de más de ocho mil personas al municipio que se conoce por tener la exclusividad de la raza y origen del gallo de pluma.

La feria estaba dividida en diferentes puestos, y cada uno tenía sus propias

particularidades aunque en ellos el principal protagonista era la pluma de gallo de León, que en numerosos puestos adornaban las paredes de los puestos dentro de bonitos cuadros en los cuales los mazos de pluma estaban clasificados por clases. Uno de los puestos con mayor concentración de gente fue un pequeño gallinero preparado para la ocasión en el cual exhibían barios gallos indios y pardos que parecían haberse acostumbrado a la presencia de publico. Por otro lado otro de los protagonistas de la feria fueron las sedas para la confección de artificiales que las había de diferentes marcas e innumerables colores.
La variedad de pluma que se podía encontrar en la feria era tan amplia como los diferentes precios, que iban acordes a la calidad de la pluma. Eran las colgaderas las de precio más asequible (0,75-1,25 cents. el mazo) y aun así algunas de ellas tenían mejor calidad que muchas de las plumas que se vende en más de una tiendas con el nombre de “riñonada”.

Por otro lado, el montaje de artificiales ocupó un papel importante de la feria y el cual amontonaba a gran número de espectadores que esperaban presenciar el montaje de la mosca “Total” y que además tuvieran la suerte de que la regalase el gentil montador, aunque esta suerte principalmente solía recaer sobre los visitantes mas jóvenes que iban acompañados por sus padres. Ni que decir tiene que los montajes de artificiales en los cuales se utilizaba la pluma de gallo de León fueron los principales protagonistas en los diferentes puestos.

Aunque uno de los actos más sig

nificativos que se desarrolló en esta feria de La Vecilla fue la pela de la pluma del gallo en directo ante la multitud, que durante la mañana agolpaba ante los puestos de los artesanos y criadores del afamado gallo.
Por ultimo, una vez venidos hasta este maravilloso paraje en el que tan arraigada tradición nos invade por dentro, no podíamos marchar de La vecilla sin visitar el fabuloso Río Curueño y pasear por su rivera invadidos por esa sensación de tradición que unen a gallo de pluma y río.