Mientras paseaba por la orilla del río entre arboles y arbustos que poco a poco iban quedándose desnudos para hacer frente al duro invierno, podía respirar aromas de melancolía que surcaban como una débil brisa todos los rincones del bosque; inundando lo más hondo de mi ser y trayendo a mi memoria pinceladas de los momentos vividos durante la temporada...
15 de noviembre de 2009
"CAMINANDO SOBRE UNA ALFOMBRA PERSA"
Mientras paseaba por la orilla del río entre arboles y arbustos que poco a poco iban quedándose desnudos para hacer frente al duro invierno, podía respirar aromas de melancolía que surcaban como una débil brisa todos los rincones del bosque; inundando lo más hondo de mi ser y trayendo a mi memoria pinceladas de los momentos vividos durante la temporada...
7 de octubre de 2009
8 de septiembre de 2009
"Gradefes"
Al llegar al pueblo de Gradefes (limite inferior del coto) vimos como discurría la engañosa y fría bestia entre los pilares del puente del mismo pueblo, dando un aspecto de tranquilidad que se alejaba bastante de la realidad. Al ver esto decidimos echar un vistazo por el tramo, en busca de alguna zona que nos incitase más a adentrarnos en sus frías aguas... hasta que llegamos a unas obras impresionantes más o menos en la mitad del acotado, y al verlas pensamos que la mejor opción sería empezar a pescar por encima de ellas, por los daños que éstas podrían haber causado en la biología del río.
Aquí el río tenia unos pequeños pilares, los cuales marcaban barias posturas y más abajo en un pequeño remanso se podían avistar varias cebas. Observando un poco el río se podía apreciar que la variedad de insectos que volaban y bajaban por el agua era muy amplia así que no me complique y até un pequeño tricoptero de pelo de ciervo al extremo del terminal.
Me adentre en el rió entre las innumerables plantas acuáticas y me acerque poco a poco a las cebas hasta que el chaleco empezó a empaparse de las frías aguas. Pero aun emborrachando mis atuendos del liquido elemento todavía quedaba lejos la postura y si eso fuera poco el lance lo tendría que realizar aguas abajo... Comencé a lanzar esbozando un antiestético bucle , signo de la perdida de control de la linea, al tener más metros de ésta en el aire de los que soy capaz dominar con mi caña de diez pies, pero aun así, fui capaz de presentar el tricoptero en la zona de caza de las pintonas con un mínimo de dignidad... La artificial navegaba entre las plantas acuáticas cuando una de las truchas que se alimentaba en superficie tomó la mosca... tiré... y nada. Vuelvo a repetir la jugada varias veces y más de lo mismo... hasta que consigo trabar una trucha que me dura unos tres segundos enganchada, que es más o menos lo que ésta tarda en meterse en las algas. De esta misma forma vuelvo a perder otro pez más haciéndome recapacitar, que quizás sería mejor intentar capturar algún pez en otra postura más viable en la que poder llevar a mi contrincante a la red.
Al final conseguí sacarle a la postura diez peces en poco menos de media hora, pero claro está no todo iba a ser así y cuando subo río arriba para encontrarme con David este me dice que todavía no ha conseguido sacar ningún ejemplar.
Seguimos subiendo río arriba entre largos tramos inaccesibles para la pesca dado el alto nivel del cauce y alguna pintona más se deja engañar aunque ya no tiene nada que ver con la primera postura que pesqué río abajo.
A eso de las 8 de la tarde se impuso el viaje de vuelta a casa y mientras me alejaba por las solitarias carreteras que cruzan las tierras leonesas de tonos dorados mezclados con los rojizos rayos del sol al atardecer... en mi mente ya rondaba la idea de volver antes de que terminase la temporada para disfrutar de las fértiles aguas de los ríos leoneses en condiciones más favorables para la pesca.
30 de junio de 2009
"SE VAN CALMANDO LAS AGUAS"
Reo de unos 600gr pescado en el coto parcial de "La Reguera".
Aunque el nivel del río haya bajado, todavía hay zonas altas que considero complicadas para pescar (incluso a ninfa) como son los cotos parciales de; Mildon ,Bartalo, Pedragonero... Estos parciales al estar encañonados y con temperaturas de agua que rondan los 11ºC serán poco productivos y peligrosos para el pescador.
No solo son reos los que pueblan el majestuoso río Cares, de vez en cuando alguna trucha te puede dar la sorpresa de la jornada.
La cara de felicidad después de conseguir llevar a la sacadera un reo de buen tamaño es un claro indicativo de satisfacción.
En las zonas medias como pueden ser; El Seu o Trescares la pesca no es fácil todavía y principalmente esta se centra bajo la superficie del agua con las ninfas. En estos parciales tener enganchado al otro lado del sedal un reo de cerca del kilo puede ser toda una autentica batalla teniendo en cuenta que en esta zona media el agua todavía baja con fuerza. Aunque la pesca a seca también es posible en zonas determinadas como pueden ser; las raseras de los pozos donde cubre poco y es factible hacer subir a algún reo que se encuentre pegado al fondo.
Reo de 1kg aproximadamente pescado al sereno en el coto parcial de la Reguera.
En la zona baja en cambio,(Tablón de la Torre, La Estacada, El Cigarrillo, La India, La concha, La Reguera, Molleda) los peces se encuentran más activos debido al aporte de grados que ofrece el río Deva. Por otra parte al ser un curso bajo, el río es más ancho y la fuerza de la corriente disminuye pudiendo encontrarnos grandes tablas y pozos donde la pesca más efectiva suele ser en superficie .16 de junio de 2009
"LA FUERZA DEL AGUA"
La diferencia de caudal de un río a otro es impresionante en estas fechas. Algunos de los ríos tienen un aspecto totalmente estival mientras que otros como por ejemplo el Cares baja con mucha agua y frío como si estuviéramos en el mes de marzo en uno de los ríos que ahora están flojos de caudal.
Los ríos que llevan poco caudal están prácticamente desiertos y la tranquilidad invade todos los rincones de la rivera... pero esto no es por casualidad... todo tiene su explicación. Estos ríos pobres en caudal se han vuelto auténticas universidades para el pescador, que puede llegar a sufrir con facilidad una gran derrota ante las ya resabiadas truchas que andan siempre alerta ante cualquier tipo de amenaza.
Es en estos ríos con poco caudal donde podemos cruzarnos con pescadores que aman la naturaleza y la tranquilidad, personas que no solo buscan en la jornada de pesca sacar el mayor numero de peces posible o llenar la cesta...
¿Pero a donde han ido todos esos pescadores que a comienzo de temporada invadían las riveras en busca de "carne" y que ahora al ponerseles la cosa difícil no aparecen por el rió?Pues muy sencillo "la fuerza del agua" les a llevado a ríos con mayor caudal donde todavía son capaces de llenar la cesta.
Si además a todo lo anterior se le une un plus como puede ser; reos recién entrados con un caudal alto... las posibilidades de llenar la cesta de los tan apreciados reos aumentan... y es en estas ocasiones cuando se ven autenticas "hordas de la muerte" por los ríos, que dentro de un mes no se les verá ni en pintura.
Llegados a este punto y reflexionando un poco sobre el tema... He llegado a la conclusión de que hay pescadores a los que les gusta pescar y todos los encantos que a esta afición rodean, y por otro lado... pescadores que no disfrutan de la afición en si, si no que solo buscan carnaza, y una vez llegados al punto de que no la pueden conseguir en una cantidad y regularidad aceptable abandonan los ríos sin preocuparles lo más mínimo estos. 9 de junio de 2009
TRAS LOS TORPEDOS DE PLATA (2ºparte)

Amanecía en Niserias y las primeras luces del día se colaban por la pequeña ventana de la habitación para despertar las ilusiones y los nervios por comenzar la segunda jornada de pesca tras los torpedos de plata.
Teníamos muchas ilusiones puestas en el coto de Vilde y en que al ser el más bajo de los cotos del Cares-Deva podríamos pescar a seca gran parte del día.
Dejamos el coche en el limite inferior del coto y comenzamos a recorrerlo por su orilla intentando localizar algún reo. Cuando llevábamos pocos metros andados localizamos el primer reo que se encontraba en una zona remansada fondeado... lance las ninfas pero no las hizo caso... fue entonces cuando entre uno de los bancos de mubles que por allí rondaban apareció un pez diferente a todos ellos... y cual fue mi sorpresa cunado Oscar me dijo que se trataba de una lubina.... la eche las ninfas pero su reacción fue la de salir pitando al ver caer algo sobre la superficie del agua.
Seguimos pescando a ninfa al ver que no había actividad en superficie y en una de las pozas trabé un reo no excesivamente grande que empezó a tirar río abajo sacándome barios metros de linea para finalmente acabar partiéndome el aparejo.
Proseguimos río arriba hasta que llegar a una poza con una rasera donde había un buen numero de reos comiendo a poca profundidad en superficie.

Al estar los reos a poca profundidad se les podía ver claramente como subían a alimentarse de los insectos que bajaban por la superficie del agua... Cambio el aparejo y pongo una efemerita marrón en punta lanzo y observo la evolución de la mosca... parece ser que los reos se interesan por ella pero puede que la mosca no este bajando correctamente... sigo intentándolo hasta que uno de los reos se decide a tomar la mosca y ... se rompe la calma en la superficie del agua entre fuertes tirones y acrobáticos saltos de un reo fuerte y recién entrado que lucha por liberarse... pero en esta ocasión la zona del río y mi posición en él están de mi lado y tras barias idas y venidas finalmente acaba entrando el plateado pez en la sacadera.

Una vez llenado el buche volvimos a la misma tabla en la que habíamos conseguido alguna captura por la mañana y en uno de los primeros lances...zas un buen reo que comienza a pegar saltos como un loco y termina partiéndome el bajo. Poco después consigo trabar otro de menor tamaño pero este si que termina en la sacadera.
Al de un rato sin tener picada Oscar consiguió clavar uno de los reos de la rasera que aunque de pequeño tamaño peleón como los demás.

2 de junio de 2009
TRAS LOS TORPEDOS DE PLATA (1ºparte)
Llegaba el último fin de semana del mes de mayo y con él la esperada salida de pesca a tierras asturianas y más concretamente al cristalino río Cares. Este año visitábamos Asturias más temprano que en años anteriores por lo que las dudas nos asaltaban por distintos aspectos como podían ser; la temperatura del agua, nivel del río o si para estas fechas ya habrían entrado los reos...
A eso de las 12:00 ya estábamos vestidos y con las cañas montadas dispuestos a empezar la pelea con ilusión, pues por lo menos habíamos visto tres o cuatro reos pegados en el fondo de la poza principal del acotado. A pesar de haber divisado estos peces Oscar y yo decidimos empezar con la ninfa por el limite inferior del coto que era una zona de fuertes rápidos pero que se podía echar algún que otro lance bien orillado. Seguimos subiendo y empezamos pescando la cola de la poza en la que vi un buen reo, le lancé las ninfas y me entro a una de ellas, pero anduve lento y no fui capaz de clavarlo por lo que terminé abastándolo. Oscar estaba un poco más arriba, justo donde habíamos visto algún reo a primera hora ninfeando en el fondo y fue entonces cuando divisó una gran mancha negra en el fondo de la poza. Me acerqué hasta allí y pude divisar incrédulamente un banco de unos cincuenta reos de los cuales el más pequeño no tendría menos de 700 gramos. Lo complicado venia después, por que estos se encontraban inmóviles a una profundidad de al menos tres metros y para conseguir clavar alguno decidimos poner en el aparejo una pequeña ninfa y la ninfa más pesada que teníamos en nuestras cajas.
Parece ser que tras varios lances la estrategia funcionó al trabar un poderoso reo que al clavarlo se retorció en el fondo del pozo y comenzó a tirar como un autentico torpedo, haciéndome sudar antes de poder llevarlo a la sacadera. Este reo de unos 50cm dio 1kg de peso en la bascula que lleva incorporada la sacadera y estaba duro como una roca, con poderosas aletas y plateada librea.
Más tarde Oscar consiguió engañar a otro de estos potentes peces y cuando creíamos que lo más difícil ya estaba hecho este empezó a tirar rió abajo endiablada mente llegando a sacarle toda la cola de rata y barios metros de baking, para finalmente partirle el ramal en el cual iba prendida la ninfa de pequeño tamaño.
Seguimos lanzando al banco de reos y pude llegar a prender de las ninfas cuatro reos más, alguno realmente grande que pasaría fácilmente de los 2 kilos, pero aquellos fuertes torpedos de plata era imposible dominarlos haciendo con nosotros lo que querían, y de todas todas partían o acababan soltándose.
A eso de las 20:30 el banco de reos desapareció y las pequeñas truchas comenzaron a comer en superficie de las cuales pudimos sacar unas cuantas antes de llegar el sereno.
Por las fechas en las que estábamos el sereno no fue muy intenso y no se movieron muchos peces, aunque en la rasera de la tabla se pusieron a comer dos reos en superficie de los cuales trabé los dos y no fui capaz de sacar ninguno. El primero se descolgó río abajo y terminó soltándose y el segundo me partió el terminal de 0,15 de fluorocarbono tirando río arriba... Es impresionante el poderío de estos peces...
Nunca había tenido prendidos del aparejo peces tan poderosos como estos y tampoco había sentido nunca tanta impotencia por no poder llevarlos a la sacadera...
El sereno dio a su fin en escasa media hora y a eso de las 22:30 recogimos todos los bártulos y nos dirigimos a la pensión que teníamos reservada en el mismo pueblo de Niserias para cenar y echar un sueñecillo antes de afrontar la jornada del domingo en el coto de "Vilde" en busca de los torpedos plateados...

