15 de noviembre de 2009

"CAMINANDO SOBRE UNA ALFOMBRA PERSA"

La temporada iba tocando a su fin y el otoño se hacía presa de los bosques y ríos, tapizando los suelos con hojas de tonos que iban desde el amarillo pálido al rojo intenso... como si de una majestuosa alfombra persa se tratase.

Mientras paseaba por la orilla del río entre arboles y arbustos que poco a poco iban quedándose desnudos para hacer frente al duro invierno, podía respirar aromas de melancolía que surcaban como una débil brisa todos los rincones del bosque; inundando lo más hondo de mi ser y trayendo a mi memoria pinceladas de los momentos vividos durante la temporada...
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8 de septiembre de 2009

"Gradefes"

Hacía ya unos meses, desde la feria de la Vecilla, que no visitaba León y aunque me hubiera gustado hacer alguna salida de pesca al río Torio o Curueño a lo largo de la temporada... uno no puede abarcar todo lo que le gustaría... así que llegó mi cita con el coto de Gradefes del mes de Septiembre casi sin darme cuenta.
De camino a Robles de la Valcueva (pueblo de mi buen amigo David, cercano al río Torio y de los afamados pueblos de cría del gallo de León), pude ver por uno de los puentes que crucé, que el río Esla bajaba con alegría, lo cual indicaba que todavía estaban soltando bastante agua... Este echo empaño un poco mis expectativas aunque al poco de llegar a mi destino y ver los bonitos pollos de pluma de la variedad "Indio" que estaba criando David se me olvidó lo anterior al tiempo que hacíamos planes ya con las plumas que les tendrían que salir al cabo de unos meses.
El sábado amaneció algo tarde,a eso de las 11 de la mañana(al menos para nosotros), y quizás tuviera algo de culpa la fiesta que nos corrimos la noche previa a la cita de pesca... aun así no teníamos prisa porque ya sabíamos lo que nos encontraríamos al llegar a orillas del Esla.
Al llegar al pueblo de Gradefes (limite inferior del coto) vimos como discurría la engañosa y fría bestia entre los pilares del puente del mismo pueblo, dando un aspecto de tranquilidad que se alejaba bastante de la realidad. Al ver esto decidimos echar un vistazo por el tramo, en busca de alguna zona que nos incitase más a adentrarnos en sus frías aguas... hasta que llegamos a unas obras impresionantes más o menos en la mitad del acotado, y al verlas pensamos que la mejor opción sería empezar a pescar por encima de ellas, por los daños que éstas podrían haber causado en la biología del río. Aquí el río tenia unos pequeños pilares, los cuales marcaban barias posturas y más abajo en un pequeño remanso se podían avistar varias cebas. Observando un poco el río se podía apreciar que la variedad de insectos que volaban y bajaban por el agua era muy amplia así que no me complique y até un pequeño tricoptero de pelo de ciervo al extremo del terminal.

Me adentre en el rió entre las innumerables plantas acuáticas y me acerque poco a poco a las cebas hasta que el chaleco empezó a empaparse de las frías aguas. Pero aun emborrachando mis atuendos del liquido elemento todavía quedaba lejos la postura y si eso fuera poco el lance lo tendría que realizar aguas abajo... Comencé a lanzar esbozando un antiestético bucle , signo de la perdida de control de la linea, al tener más metros de ésta en el aire de los que soy capaz dominar con mi caña de diez pies, pero aun así, fui capaz de presentar el tricoptero en la zona de caza de las pintonas con un mínimo de dignidad... La artificial navegaba entre las plantas acuáticas cuando una de las truchas que se alimentaba en superficie tomó la mosca... tiré... y nada. Vuelvo a repetir la jugada varias veces y más de lo mismo... hasta que consigo trabar una trucha que me dura unos tres segundos enganchada, que es más o menos lo que ésta tarda en meterse en las algas. De esta misma forma vuelvo a perder otro pez más haciéndome recapacitar, que quizás sería mejor intentar capturar algún pez en otra postura más viable en la que poder llevar a mi contrincante a la red.
Vuelvo a dirigir mi mirada hacia los pilares que hay en medio del río y decido intentarlo con la ninfa... cambio el aparejo y comienzo a derivar las ninfas entre corrientes... de repente el hilo anaranjado se para y... zas la primera trucha prendida y que consigo llevar a la red de la sacadera. Seguí lanzando y al poco otra más... las capturas se iban sucediendo sin mover los pies del sitio y en una de las paradas de la linea me pareció haber pinchado un buen pez... insistí en el mismo sito por si había algún otro buen ejemplar y clavé una trucha que tiraba con fuerza... parecía mayor que las anteriores y aunque intentaba meterse entre las algas en terminal del 0,10 aguantó y conseguí llevarla a la sacadera... era un pez bonito que rondaría los 800gr. Seguí lanzando las ninfas y al poco rato tuve otro buen pez clavado al otro lado del aparejo... este parecía mayor y no tuve forma de detenerlo, dando al traste con el bajo y llevándose las dos ninfas.


Al final conseguí sacarle a la postura diez peces en poco menos de media hora, pero claro está no todo iba a ser así y cuando subo río arriba para encontrarme con David este me dice que todavía no ha conseguido sacar ningún ejemplar.

Seguimos subiendo río arriba entre largos tramos inaccesibles para la pesca dado el alto nivel del cauce y alguna pintona más se deja engañar aunque ya no tiene nada que ver con la primera postura que pesqué río abajo.
A eso de las 8 de la tarde se impuso el viaje de vuelta a casa y mientras me alejaba por las solitarias carreteras que cruzan las tierras leonesas de tonos dorados mezclados con los rojizos rayos del sol al atardecer... en mi mente ya rondaba la idea de volver antes de que terminase la temporada para disfrutar de las fértiles aguas de los ríos leoneses en condiciones más favorables para la pesca.

30 de junio de 2009

"SE VAN CALMANDO LAS AGUAS"

Los neveros que aun quedan en los "Picos de Europa" van menguando poco a poco y las aguas del río Cares aun frías van perdiendo fuerza, cediendo terreno a los mosqueros que ya no se tienen por que quedar confinados en los tramos bajos del Cares-Deva.Reo de unos 600gr pescado en el coto parcial de "La Reguera".

Aunque el nivel del río haya bajado, todavía hay zonas altas que considero complicadas para pescar (incluso a ninfa) como son los cotos parciales de; Mildon ,Bartalo, Pedragonero... Estos parciales al estar encañonados y con temperaturas de agua que rondan los 11ºC serán poco productivos y peligrosos para el pescador.
No solo son reos los que pueblan el majestuoso río Cares, de vez en cuando alguna trucha te puede dar la sorpresa de la jornada.
La cara de felicidad después de conseguir llevar a la sacadera un reo de buen tamaño es un claro indicativo de satisfacción.
En las zonas medias como pueden ser; El Seu o Trescares la pesca no es fácil todavía y principalmente esta se centra bajo la superficie del agua con las ninfas. En estos parciales tener enganchado al otro lado del sedal un reo de cerca del kilo puede ser toda una autentica batalla teniendo en cuenta que en esta zona media el agua todavía baja con fuerza. Aunque la pesca a seca también es posible en zonas determinadas como pueden ser; las raseras de los pozos donde cubre poco y es factible hacer subir a algún reo que se encuentre pegado al fondo.

Reo de 1kg aproximadamente pescado al sereno en el coto parcial de la Reguera.
En la zona baja en cambio,(Tablón de la Torre, La Estacada, El Cigarrillo, La India, La concha, La Reguera, Molleda) los peces se encuentran más activos debido al aporte de grados que ofrece el río Deva. Por otra parte al ser un curso bajo, el río es más ancho y la fuerza de la corriente disminuye pudiendo encontrarnos grandes tablas y pozos donde la pesca más efectiva suele ser en superficie .
A lo largo del día hay horas con mayor actividad que otras, sobre todo en superficie y uno de los momentos más esperados por muchos pescadores es el mítico sereno. A pesar de estar las aguas frías suele haber buenos serenos en estas fechas, aunque también es cierto que muchos días te puedes quedar esperando y..... puede que los reos no asistan en esa ocasión a la cita.

16 de junio de 2009

"LA FUERZA DEL AGUA"

Recorriendo diferentes ríos del norte, me han llamado la atención dos detalles que se pueden apreciar en estas fechas a orillas de nuestros queridos ríos, como son: La sed de "carne" de multitud de pescadores y la diferencia de caudal de un rió a otro. La diferencia de caudal de un río a otro es impresionante en estas fechas. Algunos de los ríos tienen un aspecto totalmente estival mientras que otros como por ejemplo el Cares baja con mucha agua y frío como si estuviéramos en el mes de marzo en uno de los ríos que ahora están flojos de caudal.
Los ríos que llevan poco caudal están prácticamente desiertos y la tranquilidad invade todos los rincones de la rivera... pero esto no es por casualidad... todo tiene su explicación. Estos ríos pobres en caudal se han vuelto auténticas universidades para el pescador, que puede llegar a sufrir con facilidad una gran derrota ante las ya resabiadas truchas que andan siempre alerta ante cualquier tipo de amenaza.
Es en estos ríos con poco caudal donde podemos cruzarnos con pescadores que aman la naturaleza y la tranquilidad, personas que no solo buscan en la jornada de pesca sacar el mayor numero de peces posible o llenar la cesta...
¿Pero a donde han ido todos esos pescadores que a comienzo de temporada invadían las riveras en busca de "carne" y que ahora al ponerseles la cosa difícil no aparecen por el rió?Pues muy sencillo "la fuerza del agua" les a llevado a ríos con mayor caudal donde todavía son capaces de llenar la cesta.
Si además a todo lo anterior se le une un plus como puede ser; reos recién entrados con un caudal alto... las posibilidades de llenar la cesta de los tan apreciados reos aumentan... y es en estas ocasiones cuando se ven autenticas "hordas de la muerte" por los ríos, que dentro de un mes no se les verá ni en pintura.
Llegados a este punto y reflexionando un poco sobre el tema... He llegado a la conclusión de que hay pescadores a los que les gusta pescar y todos los encantos que a esta afición rodean, y por otro lado... pescadores que no disfrutan de la afición en si, si no que solo buscan carnaza, y una vez llegados al punto de que no la pueden conseguir en una cantidad y regularidad aceptable abandonan los ríos sin preocuparles lo más mínimo estos.

9 de junio de 2009

TRAS LOS TORPEDOS DE PLATA (2ºparte)

Dicen que cuando te engancha la pesca del Reo dejas a las truchas de lado o en un segundo plano, y es que este singular salmónido tiene un especial atractivo difícil de explicar, rodeado de incógnitas que nos atraen escapándose a toda lógica...



Amanecía en Niserias y las primeras luces del día se colaban por la pequeña ventana de la habitación para despertar las ilusiones y los nervios por comenzar la segunda jornada de pesca tras los torpedos de plata.

Teníamos muchas ilusiones puestas en el coto de Vilde y en que al ser el más bajo de los cotos del Cares-Deva podríamos pescar a seca gran parte del día.

Dejamos el coche en el limite inferior del coto y comenzamos a recorrerlo por su orilla intentando localizar algún reo. Cuando llevábamos pocos metros andados localizamos el primer reo que se encontraba en una zona remansada fondeado... lance las ninfas pero no las hizo caso... fue entonces cuando entre uno de los bancos de mubles que por allí rondaban apareció un pez diferente a todos ellos... y cual fue mi sorpresa cunado Oscar me dijo que se trataba de una lubina.... la eche las ninfas pero su reacción fue la de salir pitando al ver caer algo sobre la superficie del agua.

Seguimos pescando a ninfa al ver que no había actividad en superficie y en una de las pozas trabé un reo no excesivamente grande que empezó a tirar río abajo sacándome barios metros de linea para finalmente acabar partiéndome el aparejo.

Proseguimos río arriba hasta que llegar a una poza con una rasera donde había un buen numero de reos comiendo a poca profundidad en superficie.



Al estar los reos a poca profundidad se les podía ver claramente como subían a alimentarse de los insectos que bajaban por la superficie del agua... Cambio el aparejo y pongo una efemerita marrón en punta lanzo y observo la evolución de la mosca... parece ser que los reos se interesan por ella pero puede que la mosca no este bajando correctamente... sigo intentándolo hasta que uno de los reos se decide a tomar la mosca y ... se rompe la calma en la superficie del agua entre fuertes tirones y acrobáticos saltos de un reo fuerte y recién entrado que lucha por liberarse... pero en esta ocasión la zona del río y mi posición en él están de mi lado y tras barias idas y venidas finalmente acaba entrando el plateado pez en la sacadera.



Una vez devuelto el pez al gua proseguimos lanzándoles a los demás peces que parecían no haberse asustado en exceso. Oscar tuvo dos subidas a la mosca y a los dos reos les dejo la mosca en la boca, yo en cambio tuve más suerte y pude sacar un par ellos más antes de ir a comer.


Durante la comida, comentábamos que si habían estado comiendo a medio día de esa forma seguramente que el sereno seria bestial pero... al día siguiente Oscar tenía que levantarse a las seis de la mañana para ir a trabajar y lo mas sensato teniendo en cuenta las horas de carretera que había de vuelta era zanjar la jornada de pesca a eso de las 8 de la tarde.


Una vez llenado el buche volvimos a la misma tabla en la que habíamos conseguido alguna captura por la mañana y en uno de los primeros lances...zas un buen reo que comienza a pegar saltos como un loco y termina partiéndome el bajo. Poco después consigo trabar otro de menor tamaño pero este si que termina en la sacadera.


Al de un rato sin tener picada Oscar consiguió clavar uno de los reos de la rasera que aunque de pequeño tamaño peleón como los demás.






La jornada iba tocando a su fin y la caída del sol dificultaba el visualizar los reos por el reflejo que se formaba en superficie, aunque por otra parte andaban poco activos desde hacia rato. Fue entonces cuando entre los mubles me pareció ver una pequeña ceba que también podía haber sido un muble con la cola pero lance la mosca para asegurarme y...Zas! otro reo de pequeño tamaño pegando saltos y cabriolas para terminar en la sacadera y concluir con buen sabor de boca el fin de semana en Asturias.


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2 de junio de 2009

TRAS LOS TORPEDOS DE PLATA (1ºparte)

Asturias es uno de esos lugares que provocan una sensación muy especial en mi interior, uno de esos lugares que enamoran al pescador de mosca y que guarda grandes joyas como son; sus majestuosos ríos salmoneros que se precipitan con bravura hacia el mar, a lo largo de todo su territorio...

Llegaba el último fin de semana del mes de mayo y con él la esperada salida de pesca a tierras asturianas y más concretamente al cristalino río Cares. Este año visitábamos Asturias más temprano que en años anteriores por lo que las dudas nos asaltaban por distintos aspectos como podían ser; la temperatura del agua, nivel del río o si para estas fechas ya habrían entrado los reos...

En esta ocasión teníamos pases para pescar los cotos salmoneros de "La reserva de Niserias" y "Vilde". El primero de ellos lo teníamos el sábado y no teníamos muchas esperanzas puestas en el pues el fin de semana anterior lo habían pescado otros compañeros de la sociedad y no se les dio muy bien pues los reos todavía no habían entrado o no habían llegado tan arriba. En cambio el coto de "Vilde" nos aportaba más confianza pues Oscar había hablado con un compañero suyo y él nos confirmó que por esa zona ya andaban los reos remontando el Cares-Deva.
El sábado llegamos a eso de las 11:30 al coto de "La reserva de Niserias" y lo primero que hicimos fue echar un vistazo al río que bajaba con muchísima fuerza y tenía muy pocos puntos donde poder mojar el "wader", por lo que no lo vimos muy claro, aunque el río bajaba cristalino.A eso de las 12:00 ya estábamos vestidos y con las cañas montadas dispuestos a empezar la pelea con ilusión, pues por lo menos habíamos visto tres o cuatro reos pegados en el fondo de la poza principal del acotado. A pesar de haber divisado estos peces Oscar y yo decidimos empezar con la ninfa por el limite inferior del coto que era una zona de fuertes rápidos pero que se podía echar algún que otro lance bien orillado.
Fui yo quien se dispuso a empezar y en el primer lance que era para ver si el peso de las ninfas era el adecuado... un buen reo de entorno al kilo de peso se prendió de las ninfas... no nos lo podíamos ni creer y yo en ese momento no sabia ni que hacer porque debido a la zona del río me parecía imposible poder sacar aquel pez. Éste era un pez recién entrado fuerte y plateado que en cuanto se sintió trabado tiró río abajo por los rápidos como un formula uno. Yo intenté descolgarme con él río abajo como en la película de "el río de la vida" y hubo un momento en el que agarrado con una mano a los arbustos de la orilla del río y sin tocar fondo con los pies llegué a temer por mi integridad física. Oscar me seguía desde fuera del río y llegó a preocuparse por que hubo un momento en el que llego a perderme de vista y cunado volvió a verme yo estaba ya en la orilla otra vez, fuera de peligro y con el reo clavado en medio de un espumoso rápido... Más tarde intenté orillarlo y cuando lo conseguí este termino soltándose...
Una vez repuestos del susto volvimos al mismo punto en el cual me había picado aquel reo y al de unos pocos lances me volvió a picar otro pez de similar tamaño que se descolgó de nuevo por los rápidos y terminó partiéndome el terminal, llevándose las dos ninfas. Poco después otro más volvió a picar y al descolgarse por el rápido termino soltándose... No nos lo podíamos ni creer que en menos de cinco metros hubiéramos clavado tres reos de entorno al kilo, y menos aun en dos palmos de agua que era la orilla de aquellos fuertes rápidos.

Seguimos subiendo y empezamos pescando la cola de la poza en la que vi un buen reo, le lancé las ninfas y me entro a una de ellas, pero anduve lento y no fui capaz de clavarlo por lo que terminé abastándolo. Oscar estaba un poco más arriba, justo donde habíamos visto algún reo a primera hora ninfeando en el fondo y fue entonces cuando divisó una gran mancha negra en el fondo de la poza. Me acerqué hasta allí y pude divisar incrédulamente un banco de unos cincuenta reos de los cuales el más pequeño no tendría menos de 700 gramos. Lo complicado venia después, por que estos se encontraban inmóviles a una profundidad de al menos tres metros y para conseguir clavar alguno decidimos poner en el aparejo una pequeña ninfa y la ninfa más pesada que teníamos en nuestras cajas.

Parece ser que tras varios lances la estrategia funcionó al trabar un poderoso reo que al clavarlo se retorció en el fondo del pozo y comenzó a tirar como un autentico torpedo, haciéndome sudar antes de poder llevarlo a la sacadera. Este reo de unos 50cm dio 1kg de peso en la bascula que lleva incorporada la sacadera y estaba duro como una roca, con poderosas aletas y plateada librea.

Más tarde Oscar consiguió engañar a otro de estos potentes peces y cuando creíamos que lo más difícil ya estaba hecho este empezó a tirar rió abajo endiablada mente llegando a sacarle toda la cola de rata y barios metros de baking, para finalmente partirle el ramal en el cual iba prendida la ninfa de pequeño tamaño.

Seguimos lanzando al banco de reos y pude llegar a prender de las ninfas cuatro reos más, alguno realmente grande que pasaría fácilmente de los 2 kilos, pero aquellos fuertes torpedos de plata era imposible dominarlos haciendo con nosotros lo que querían, y de todas todas partían o acababan soltándose.

A eso de las 20:30 el banco de reos desapareció y las pequeñas truchas comenzaron a comer en superficie de las cuales pudimos sacar unas cuantas antes de llegar el sereno.

Por las fechas en las que estábamos el sereno no fue muy intenso y no se movieron muchos peces, aunque en la rasera de la tabla se pusieron a comer dos reos en superficie de los cuales trabé los dos y no fui capaz de sacar ninguno. El primero se descolgó río abajo y terminó soltándose y el segundo me partió el terminal de 0,15 de fluorocarbono tirando río arriba... Es impresionante el poderío de estos peces...

Nunca había tenido prendidos del aparejo peces tan poderosos como estos y tampoco había sentido nunca tanta impotencia por no poder llevarlos a la sacadera...

El sereno dio a su fin en escasa media hora y a eso de las 22:30 recogimos todos los bártulos y nos dirigimos a la pensión que teníamos reservada en el mismo pueblo de Niserias para cenar y echar un sueñecillo antes de afrontar la jornada del domingo en el coto de "Vilde" en busca de los torpedos plateados...

1 de junio de 2009

CAMPEONATO DE BIZKAIA SALMONIDOS MOSCA CLUBES

Equipo de Ninfa "A", campeones de Bizkaia por segundo año consecutivo.

8 de mayo de 2009

UNA DE TRUCHAS Y SABALOS

Esta bonita trucha de 900gr entró a una micro ninfa aunque los verdaderos objetivos mucho más grandes que la de la foto no quisieron saber nada de nosotros.

Otra foto de la misma trucha, que también hay que decir, fue la única pintona del día, aunque también es cierto que no tuvimos muchas más oportunidades gracias a un simpático amigo que nos acompañó practica mente durante toda la jornada de pesca.

Detrás mio podéis ver a "Bolo" que es como bautizó Juanjo a este simpático perro que nos encontramos perdido. El bueno de Bolo nos acompañó durante toda la tarde gentilmente estropeándonos todas las posturas de pesca y truchas que se estuviesen cebando porque a él le gustaba ir siempre cuatro metros por delante nuestro y por en medio del río. Os podéis imaginar porque razón le puso Juanjo el nombre de "Bolo"... Es lo que se imaginaba que iba a pasar si nos seguía el perro durante todo el día, además no había forma de deshacernos de él. Juanjo, incluso intento regalárselo a un campesino que estaba abonando un terreno cercano al río con el tractor que pensó que el perro era nuestro por la forma de comportarse de "Bolo". Bueno por lo menos nos echamos unas buenas risas con el perro...

A falta de truchas y viendo los enormes Sábalos que habían entrado al río no hacia mucho, nos decidimos a intentar su pesca. El de la foto fue mi primer Sábalo que entró a una ninfa y peso 2kg.

5 de mayo de 2009

CAMPEONATO DE BIZKAIA SALMONIDOS MOSCA 2009


Roberto Extremiana y la trucha que le dio el campeonato de Bizkaia.

...Ver Más...

LOS DESCONOCIDOS "JIGS"

Montaje de una larva de tricóptero en un anzuelo "JIg".

24 de abril de 2009

"UN DÍA EN LA ALTA COMPETICIÓN VASCA"

Iñaki Muñoz pescando en el tramo 2 de Balmaseda s/m.

30 de marzo de 2009

Orozko s/m esperando el agua de Abril



El pasado 26 de Marzo, visité el coto de Orozko s/m junto con Dani, pues tuvimos la suerte de hacernos con los dos últimos pases sobrantes que quedaban para ese día. El día prometía ser bueno pues el tiempo era inmejorable y al ser principio de temporada nos esperábamos encontrar el río bonito y con los peces todavía confiados. Aunque la realidad fue muy distinta……… el río a penas llevaba agua y las truchas lucían por su ausencia.
Tuvimos que pescar mucho río antes de conseguir las primeras capturas y hubo muchos metros en blanco en zonas donde años atrás, las truchas, te dejaban las ninfas destrozadas por el número de picadas y capturas que se podías tener.
Por otro lado las truchas no se veían ni siquiera salir corriendo porque pudiéramos haberlas asustado debido al bajo caudal del río.
Mientras íbamos escudriñando todos los recovecos y pescando el tramo a conciencia surgían los comentarios de las causas del escaso numero de peces capturados y vistos…
- Seguramente que los peces estén escondidos por el bajo nivel del río…
- Luego al anochecer seguro que salen al sentirse más seguras a alimentarse…
- Pues no se que decirte, yo el río lo veo un poco muerto…
-¿Donde están todas esas pequeñas truchas que antes había en gran numero?
Porque la verdad es que las capturas fueron de buen tamaño en proporción al caudal del río y algunas de ellas presentaban excesivamente delgadas.
Esperemos que el único mal que tenga el río sea la falta de lluvias y se solucione pronto para poder disfrutar de nuevo de este fabuloso coto al 100%.

17 de marzo de 2009

“PISTOLETAZO DE SALIDA”

Llegó otro año más la apertura de la temporada y como suele ser habitual fue Cantabria uno de los lugares más tempraneros a la hora de dar el pistoletazo de salida hacia ese viaje que recorremos anualmente pero que cada año esta marcado por pinceladas que esbozan un cuadro diferente, aunque en muchas ocasiones el marco sea el mismo.

Como no podía ser de otro modo había que acudir a esta cita tan esperada, y entre las opciones que había, o mas bien conocíamos, decidimos optar por pescar un curso bajo al cual no acude mucha gente y que a buen seguro nos depararía un día tranquilo de pesca en buena compañía.

Había quedado con Alberto y David a las ocho de la mañana y parecía ser que el día amanecía nublado y con pocas ganas de levantar, pero eso no nos desanimó y procedimos a disfrazarnos con los atuendos típicos que se utilizan para practicar nuestra querida afición.


Comenzamos a recorrer los márgenes del río y tras andar un buen trecho no apreciamos rastro alguno de actividad por lo que yo opte por empezar a tantear con el tándem unas corrientes que tenían muy buena pinta. En uno de los lances la pequeña ninfa se engancho en el fondo y al ir a desengancharla, David localizó una buena trucha que comía en superficie tímidamente a tan solo cuatro metros de mí. Éste comenzó a lanzarla una pequeña mosca, pero la complicación de la postura hizo que la trucha acabase asustándose.

Proseguimos río arriba y llegamos a unas bonitas corrientes que Alberto empezó a pescar con el tándem poco a poco. En uno de los lances, el tándem pasó pegado a unas ramas que se adentraban en el río y fue entonces cuando una estupenda trucha de unos cuarenta centímetros engulló la mosca seca, y tras dar una bonita batalla acabo en la red. Unos minutos después David conseguiría sacar su primera trucha de la temporada de un peso aproximado de kilo y medio con una imitación de Rhodani a la cual tubo que subir el pez en dos ocasiones para conseguir engancharla.

Llegados a un punto del río, comenzamos descender y en una de las pozas en las que en la subida no habíamos visto actividad, en esta ocasión había dos truchas comiendo en superficie copiosamente. En esta ocasión fui yo quien me dispuse a presentarla la mosca y tras unos lances la más grande de las dos engullo mi artificial. Una vez clavada la trucha, ésta pego un bonito salto, en el cual pudimos apreciar el tamaño del pez que tras una bonita pelea conseguí meter en la sacadera y tras pesarla pudimos ver que rondaba el 1,3 Kg. de peso.

Seguimos descendiendo río abajo y en el lugar en donde a primera hora David había tentado a una bonita trucha nos paramos a observar, pero en dicho lugar no se veía actividad, aunque de vez en cuando se oía alguna ceba. Fijándonos con más detenimiento David localizó un poquito más arriba la ceba que estábamos oyendo y se dispuso a lanzarla. Tras barios lances y rechazos se hundió la mosca, y fue entonces cuando la trucha la comió, con tan buena suerte que cuando David tiro de la línea ésta se quedó prendida del anzuelo. Al final otra bonita trucha de unos 1.400 gr. que acabo en la sacadera.
El día fue pasando y justo antes de irnos a comer el bocata por encima de la caída de una presa localizamos una ceba. En esta ocasión fue Alberto quien la tentó y tras barios lance y cambiar la mosca consiguió engañar una fuerte trucha de entorno al kilo de peso que saltaba como si de un reo se tratase.

Tras comer el bocata Alberto y David marcharon y yo decidí pescar una zona más baja todavía del río. En la primera poza localicé una trucha comiendo en superficie que estaba ubicada en la cola del pozo, lo cual propiciaba que desde mi postura la mosca dragase con facilidad. Tras unos cuantos intentos conseguí engañarla y posteriormente llevarla a la sacadera tras una bonita lucha.

Después de andar un buen trecho río arriba localicé otra trucha de menor tamaño la cual entro franca el los primeros lances que rondaría los 700 gramos y mientras la desanzuelaba localicé otra ceba unos metros más arriba. Me acerque con sigilo y en uno de los primero lance el pez me entro pero no conseguí clavarlo. Esperé unos minutos y la trucha volvió a la carga, pero en esta ocasión el pez recelaba más ante la imitación que le presentaba y tras unos lances conseguí que me volviera a subir e inexplicablemente volví a fallarla asustándola definitivamente.

El día iba tocando a su fin y la actividad fue cesando acompañada de una brisa que se levantaba cada vez con más fuerza. A eso de las siete de la tarde di por finalizada la jornada de pesca, la cual valoré positivamente por diferentes aspectos como pudieran haber sido: Peces de buen tamaño, la no aglomeración de pescadores y sobre todo la buena compañía con la que anduve esta pequeña etapa del viaje
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